Pastoral Migratoria

 

Como discípulos-misioneros de Jesús que acompañamos a personas que han dejado parte de sus afectos y seguridades en sus lugares de origen, queremos seguir el estilo evangelizador de Jesús; alegre, entusiasta y cercano (OP, 15); que promueva su participación en la vida de la Iglesia y de la sociedad.

Deseamos contribuir, a la luz del Evangelio y del Mensaje de la Iglesia, en la construcción de una sociedad más justa, fraterna y solidaria que reconozca a los migrantes y refugiados como signo y fermento del Reino de Dios y fomentar la participación de los migrantes en la Iglesia.

Como discípulos-misioneros de Jesús al servicio de los migrantes, queremos estar atentos a los signos de los tiempos y responder adecuadamente a los desafíos que nos presenta la realidad, uniéndonos al esfuerzo continental de hacer presente el amor y la solidaridad de Jesús a todos los hombres y mujeres que encontramos día a día en nuestro servicio pastoral.

El documento de Aparecida reconoce distintos rostros de “pobres y excluidos” en nuestro continente, entre ellos el de los migrantes, quienes en muchas ocasiones son acusados de los males de la sociedad en donde llegan, en algunos casos viven en la clandestinidad y precariedad. Al mismo tiempo, nos recuerda que la Iglesia está llamada a levantar su voz en favor del pueblo oprimido:

“Entre las tareas de la Iglesia a favor de los migrantes está indudablemente la denuncia profética de los atropellos que sufren frecuentemente, como también el esfuerzo por incidir, junto a los organismos de la sociedad civil, en los gobiernos de los países, para lograr una política migratoria que tenga en cuenta los derechos de las personas en movilidad. Asimismo, deberá ahondar su esfuerzo pastoral y teológico para promover una ciudadanía universal en la que no haya distinción de personas” (DA 411).

 

DA: Documento Aparecida
OP: Orientaciones Pastorales
NMA: Navega Mar Adentro

 

Estructura organizativa de la Pastoral Migratoria en la Argentina

Fundación Comisión Católica Argentina de Migraciones

 

La Pastoral Migratoria en la Argentina a nivel nacional es coordinada desde 1951 por la Fundación Comisión Católica Argentina de Migraciones (FCCAM), la cual depende de la Comisión Episcopal para las Migraciones y el Turismo. Dicha comisión episcopal está compuesta por un obispo presidente, tres obispos miembros y un secretario general nombrados por la Conferencia Episcopal Argentina.

 

Es responsabilidad de la FCCAM, promover la atención integral de los migrantes y refugiados en las diócesis del país proponiendo criterios y acciones comunes de manera que ellos también vivan su discipulado misionero, poniéndose al servicio de la Iglesia, enriqueciéndola con su participación activa, sus devociones y tradiciones (Cf. DA 412).

 

Como parte de sus tareas específicas, la FCCAM debe:

a) Mantener comunicación con los obispos y los equipos diocesanos para garantizar la comunión en la acción misionera.

b) Promover la designación en cada diócesis de un delegado y la formación de equipos diocesanos.

c) Fomentar y promocionar las celebraciones en el día del migrante a nivel nacional, distribuyendo con suficiente anticipación el material de animación. Asimismo, acompañará rotativamente las celebraciones  en las distintas diócesis del país.

d) Contribuirá a la formación permanente de los agentes de pastoral migratoria en todo el país, a través distintos medios: talleres, conferencias y publicaciones. 

e) Convocar al encuentro nacional de delegados diocesanos, el cual es un momento privilegiado  para la formación permanente, la planificación, organización y evaluación la acción pastoral.

 

Comisiones Arquidiocesanas y Diocesanas de Pastoral Migratoria

 

En las Iglesias Locales, los responsables de promover la atención pastoral a los migrantes y refugiados en su territorio son las comisiones arquidiocesanas o diocesanas de pastoral migratoria. Es competencia de los obispos diocesanos nombrar un delegado de Pastoral Migratoria.

 

“La Diócesis, presidida por el Obispo, es el primer ámbito de la comunión y de la misión. Ella debe impulsar y conducir una pastoral orgánica, renovada y vigorosa, de manera que la variedad de carismas, ministerios, servicios y organizaciones se orienten en un mismo proyecto misionero para comunicar vida en el propio territorio” (DA 169). La pastoral migratoria está llamada a integrase activamente en la pastoral orgánica de las Iglesias Locales, desde su identidad y funciones específicas (Cf. NMA 71), de manera que se extienda la atención pastoral a los migrantes y refugiados en todas las parroquias de las diócesis donde ellos viven o transitan.

 

Para lograr una atención pastoral que abarque todo el territorio diocesano y a los distintos grupos de migrantes, es necesaria la formación de Equipos Diocesanos de Pastoral Migratoria. Éstos son presididos por el obispo diocesano y coordinados por el delegado(a). Se recomienda que en los equipos estén representadas las distintas jurisdicciones pastorales (vicarías o decanatos), así como los distintos grupos de migrantes presentes en la diócesis.

 

Es responsabilidad de los equipos hacer presente en las diócesis la caridad y la solidaridad de la Iglesia a favor de los migrantes y refugiados, en comunión con el obispo y las distintas instancias pastorales. Sus tareas consisten en:

a)   Iluminar con los valores del Evangelio las situaciones concretas en las cuales los migrantes y refugiados en su territorio diocesano son tratados de forma indigna.

b)   Articular dentro de la Iglesia local iniciativas misioneras a favor de los migrantes y refugiados en el contexto de la pastoral de conjunto.

c)    Participar con distintos sectores de la sociedad y de la Iglesia en iniciativas que procuren el bienestar humano, espiritual, social, económico y cultural de los migrantes y refugiados.

d)   Apoyar e incentivar la organización y formación de equipos vicariales y/o parroquiales de pastoral migratoria.

 

Regiones Pastorales

 

Con el propósito de fomentar la cooperación y la común acción pastoral a favor del pueblo de Dios entre los obispos de una misma zona geográfica, la Conferencia Episcopal Argentina estableció ocho regiones pastorales. Respetando este criterio, la pastoral migratoria en la Argentina también está organizada en ocho regiones pastorales:

 

1)      Buenos Aires.- Avellaneda-Lanús, Buenos Aires, Gregorio de Laferrére, Lomas de Zamora, Merlo-Moreno, Obispado Castrense, Quilmes, San Isidro, San Justo, San Martín y San Miguel

2)      Centro.- Córdoba y Villa de la Concepción del Río Cuarto

3)      Cuyo.- Mendoza, San Juan del Cuyo y San Rafael

4)      Litoral.- Paraná y Rosario

5)      Nordeste (NEA).- Formosa y Posadas

6)      Noroeste (NOA).- Catamarca, Humahuaca, Jujuy, Orán, Salta y Tucumán.

7)      Patagonia.- Neuquén, Río Gallegos, San Carlos Bariloche, Comodoro Rivadavia y Viedma

8)   Platense.- Azul, Bahía Blanca, Chascomús, Mar del Plata y Zárate-Campana

 

Entre los delegados diocesanos de una misma región pastoral se elige a un delegado regional, el cual es sugerido a la Comisión Episcopal para su aprobación.

 

 Es responsabilidad de los delegados regionales coordinar iniciativas de trabajo en conjunto dentro de la región, representar a la región en las reuniones del equipo nacional, transmitir a los delegados diocesanos que conforman su región lo tratado en las reuniones del equipo nacional y promover, en coordinación con la Comisión Episcopal, el nombramiento de delegados diocesanos en las diócesis donde todavía no hay nadie asignado.

 

Equipo Nacional

 

El Equipo Nacional está formado por los miembros de la Comisión Episcopal, los delegados regionales y algunos representantes de las colectividades, mismos que son invitados por la Comisión Episcopal. El equipo se reúne dos veces al año para coordinar las iniciativas pastorales a nivel nacional y colaborar en la organización del Encuentro Nacional.

Líneas de Acción Pastoral

  1. Propiciar la hospitalidad hacia los migrantes y fomentar su participación en las comunidades de las diócesis que los reciben.
  2. Participar en la pastoral de conjunto de las respectivas diócesis, articulando las distintas iniciativas pastorales de la Iglesia a favor de los migrantes y refugiados, especialmente con Cáritas, pastoral social, pastoral de salud, catequesis, pastoral de la religiosidad popular y otras pastorales, con la finalidad de tener un abordaje integral de los migrantes y refugiados y sus familias.
  3. Sensibilizar a la sociedad sobre la necesidad de un trato digno y respetuoso hacia los migrantes, dando a conocer sus derechos y sus deberes.
  4. Coordinar iniciativas en comunión con los diferentes órganos e instituciones eclesiásticas y civiles, para promover la dignidad de los migrantes y refugiados.
  5. Promover políticas públicas a favor de los migrantes en los distintos niveles de gobierno (municipal, provincial y nacional).

Prioridades Pastorales

Atención a los migrantes

 

Con gestos concretos de caridad, fraternidad y solidaridad queremos promover la participación de los migrantes en la Iglesia y la sociedad.

 

Confirmamos nuestro compromiso de seguir acompañando en sus expresiones de fe a las colectividades extranjeras y a los migrantes internos, ya sea a través de las capellanías como a través de los equipos diocesanos de pastoral migratoria.

 

En el contacto cotidiano con personas provenientes de otros países percibimos que no obstante las facilidades para regularizar la condición migratoria de los migrantes provenientes del MERCOSUR y sus Estados Asociados, todavía existe un gran número de extranjeros que no han logrado radicarse, lo cual los pone en situación de vulnerabilidad. Por este motivo consideramos prioritario seguir asesorando y facilitando en la medida de nuestras posibilidades la regularización de la condición migratoria especialmente de aquellos más pobres, así como asesorarles en otros trámites oficiales de manera que puedan ejercer los derechos y deberes que la legislación migratoria les otorga.

 

 

Atención a los refugiados

 

Desde hace más de cuarenta años, la FCCAM implementa los planes de asistencia elaborados por el ACNUR, la agencia de las Naciones Unidas cuyo mandato es la asistencia de los refugiados, prestando varios servicios de apoyo tanto a los refugiados como a los solicitantes de refugio en coordinación con distintas dependencias gubernamentales, en cuatro áreas de trabajo: social, legal, salud mental y habitacional.

 

Atención a los estudiantes extranjeros

 

Expresamos nuestro deseo de atender pastoralmente a los numerosos estudiantes  extranjeros que vienen a la Argentina para realizar estudios universitarios de grado y post-grado.

 

Atención a las víctimas del tráfico y la trata de personas

 

Nos comprometemos a prevenir y concientizar a la sociedad sobre el tráfico y trata de personas con fines de explotación sexual y laboral, así como asistir en la medida de nuestras posibilidades a las víctimas.

 

 

El Equipo y el Agente de la Pastoral Migratoria

 

Con la finalidad de garantizar la continuidad del servicio pastoral que los equipos diocesanos desarrollan a favor de los migrantes y refugiados, y promover la formación de nuevos agentes, destacamos los elementos que caracterizan la vocación, misión y espiritualidad de quienes desarrollan su misión evangelizadora entre los migrantes y refugiados en la Argentina.

 

  1. Vocación

 

Como discípulos-misioneros de Jesús, los agentes de pastoral migratoria  se saben elegidos y llamados por Dios para hacer presente el mensaje de Cristo y de la Iglesia a aquellos que están lejos de su tierra. Procuran ser solidarios y cercanos a los migrantes y refugiados, relacionándose con ellos  de manera fraterna, valorando sus devociones y expresiones de fe.

 

b.   Misión

 

Cumplen su misión en la Iglesia, siendo promotores de dialogo, comunión, fraternidad y solidaridad, fomentando el trato digno a los migrantes y refugiados de manera que participen tanto de la comunidad eclesial como de  la sociedad.  Trabajan con otros agentes de pastoral en la misión de hacer presente el Reino de Dios para todos y con otras personas de buena voluntad que promueven el bienestar de la gente en movimiento. Procuran incidir en ámbitos gubernamentales y en las políticas migratorias, de modo tal que éstas respondan integralmente a las necesidades de los migrantes y refugiados, y se garantice el cumplimiento de las normas internacionales de protección.

 

c.    Espiritualidad

 

Para poder cumplir su misión evangelizadora entre los migrantes y refugiados, los agentes de pastoral migratoria fundamentan su servicio en una profunda experiencia de fe. Su vida de oración le permite caminar junto a los otros y ser compasivos como el buen samaritano. Su amor se manifiesta de manera concreta en el trabajo en equipo, en su escucha respetuosa y diálogo sincero, en su apertura y humildad, y en la generosidad de su entrega.

 

d.    Formación

 

La FCCAM es responsable de facilitar la formación de los equipos y agentes de pastoral migratoria en la Argentina, procurando el conocimiento del magisterio referente a las migraciones y el refugio y la doctrina social de la Iglesia. También  promoverá que los agentes conozcan las leyes y regulaciones en materia migratoria a niveles internacionales, nacionales y provinciales.